Al viajar a Egipto, la gente suele comprar recuerdos, como una pequeña reproducción de algún dios, alguna botella de perfume, algún escarabajo de lapislázuli......
Es en el West Bank de Luxor, pasando el yacimiento de Djehuty y a unos cuantos metros de la casa-museo de Howard Carter, donde hay un poblado llamado Tarif, que tiene una alfarería pequeña y que produce una cerámica utilitaria, de la que tengo el placer de tener algunas piezas verdaderamente bonitas.
El dueño de la alfarería le dijo a Carlos que los dibujos de los platos los pintaban los niños, pero Carlos me dijo que nunca vio a ningún niño. En todo caso, si la cerámica es pintada por los niños, felicidades por los trazos tan bonitos y si por el contrario lo pintan los adultos, también felicidades por saber pintar como los niños
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