Platos "Ensō (円相)" en la exposición colectiva "DIVERSIGAB"



Ensō (

Es un palabra japonesa que significa círculo y está fuertemente relacionada con el zen
Simboliza la iluminación, la fuerza, la elegancia, el universo y el vacío (mu)
El ensô simboliza un momento en que la mente es libre para simplemente dejar que el cuerpo se ponga a crear con un solo trazo y no hay posibilidad de modificación. Así la obra muestra el movimiento expresivo del espíritu en un tiempo dado. 









Fotos de Raul Carrera-Ruiz

Pintar un círculo, es una de esas acciones que por su simplicidad, reflejan la esencia cíclica de la existencia. Breves instantes en que los pensamientos se diluyen, la mente se rinde, el cuerpo respira y se entra en el vacío – mu.





Horno smokeless Atahualpa en Monroyo (Teruel)

Uno de los chawanes de la cocción del smokelees del 20 de agosto del 2016






Horno smokelees de Daniela Krpan en Monroyo

El Zen, al expresarse plásticamente por medio del arte, proporciona uno de los medios más directos para su compresión; así puede considerarse el arte como un medio práctico para el aprendizaje de esta doctrina. La cerámica del Chanoyu va a adquirir un nuevo significado ritual, influenciado por el espíritu Zen que subyace en esta vía de meditación. Según el Zen, tras un intenso entrenamiento, cada individuo debe llegar a conocer su verdadera naturaleza; es decir, iluminarse desde lo más hondo la existencia cotidiana. Este aspecto va a ser plasmado en la cerámica, prescindiendo de lo superfluo y artificial y de los valores ornamentales, para centrar todo su interés en la expresión propia de la naturaleza con el que ha sido realizado cada objeto.
Desde sus origines la cerámica muestra una tendencia innata a la abstracción. Junto a la simplicidad de las formas y la decoración, presenta una gran atención al valor expresivo de la materia a partir de la cual han modelado la forma. El artista japonés se acercará al objeto cerámico intentando descubrir la relación de armonía, wa, que guarda este recipiente espiritual con la naturaleza, por ello lo despojará de aquellos elementos que puedan encubrir su esencia. La belleza no esta en la forma sino en el significado que expresa (Suzuki Daisetsu). Se trata de una belleza que no exhibe al espectador desde el primer momento, sino que es una belleza interna: es el espectador quien ha de sacarla al exterior, por lo que éste se convierte en artista.
Por tanto, el ceramista no forzará al barro a expresar un lenguaje que no es el suyo, ya que la valoración de la materia y la confianza de que a través de la matriz se puede crear belleza intentando evitarla, le lleva a una auténtica espontaneidad de creación artística…

De la tesis doctoral de Matilde Rosa Arias Estévez


Gracias Daniela por prestarnos tu hermoso horno, gracias Kusakabe por tu enseñanza y gracias a los amigos ceramista que ha sido lo MEJOR.

"Chawan" Taiwan 2016







El viaje
Cuento de origen tibetano


Dos monjes van de viaje. En tres días no han visto más que a una vieja en el umbral de su cabaña. Fue ayer; les ofreció un poco de cebada tostada, ligada con té y mantequilla rancia. Aquel trampa del día antes ya les ha bajado a los talones. Tenían hambre y frío. De pronto, empezó a llover. El monje más joven se protege como puede con un faldón de su manto. El mayor camina delante en silencio. Cae la noche sin que se vea en el horizonte ningún lugar en el que refugiarse, ningún templo, en la montaña. El joven novicio ya no puede más. No sabe dónde termina aquel interminable viaje. "El templo zen no debe de estar lejos -dice para sí-; me parece que nos acercamos a kamakura, pero ¿será ese nuestro destino? 
Rompiendo la estricta consigna de silencio, se atreve a preguntar a su superior, que avanza con paso firme:
"Maestro, ¿a dónde vamos?
-Ya estamos-responde el maestro.
-¿Queréis decir que el final de etapa ya está cerca? - insiste el joven monje
-Aquí, ahora. Ya estamos".
El novicio, espantado, mira el sendero pedregoso que se adentra en la bruma. A lo lejos, las temibles cimas se pierden ya en la noche. Tiene miedo, y frío, y hambre. Y de repente, en un claro, comprende. Se acuerda de las palabras que a menudo ha oído repetir en el monasterio: "El Zen es un camino que va… ". En cada paso por ese camino, está incluida la eternidad. En el presente anida la vida, el oasis, lo infinito. Saboreo el presente; el pasado ya se fue, y el futuro es un sueño; sólo el presente es. "Cuando despiertas a la verdad -dice un poema antiguo-, tu mente se vuelve brillante y luminosa, como un rayo de luna".
Repitiéndose estas cosas, el novicio avanza en paz.

***
Imaginémonos un sendero apartado, en una montaña o en un bosque que conduce a la morada de un sabio. Ahí vemos aparecer el pabellón de té. Su construcción es simple, está hecha de madera y bambú. Aquí de lo que se trata no es de oponerse al tiempo, de deificarlo mediante una irrisoria eternidad de piedra, sino de "abrazarse" a él. la sala en la que entramos es de superficie modesta: unos nueve metros cuadrados (dos esteras y media); tres o cuatro amigos cabrán cómodamente. Una pintura zen, un ramo de flores del capo por todo adorno. El hogar de carbón de madera, el hervidor de hierro redondo cubierto de pátina, el recipiente del agua, el cucharón de bambú, un trapo blanco inmaculado, los botes de té, los boles tradiciones corrientes. El maestro de té lleva a cabo los gestos rituales con eficacia, lentitud, cuidado y amor. La conversación va transcurriendo, apacible; se habla de poesía, de historia, de arquitectura. Muy suavemente se va apagando el ligero ruido de las voces, y todos contemplan en silencio los boles familiares. El tiempo se encuentra en suspenso; armonía, serenidad.
a lo largo de los siglos, el ritual se fue complicando, se fueron conviniendo cientos de reglas sobre el arreglo floral, la manera de verter el té, etc., pero Rikyu, el más célebre de los maestros de té, recordaba:

El té no es otra cosa que esto:
Hacéis hervir el agua
Hacéis infundir el té
Y os lo bebéis…
Es todo cuanto hay que saber.

Los más bellos cuentos zen -Henri Brunel-

Estos son mis cuencos para la exposición de Taiwan que este año se celebra en Miaolin -Taiwan- del 1 al 10 de noviembre del 2016









Curso esmalte "Shino" en Pelahustán -Toledo

  
Era como  Fumiko lo había descrito. El esmalte blanco transportaba una tenue sugerencia de rojo. A medida que uno lo miraba, el rojo parecía emerger desde lo más profundo del color blanco.
  El borde era levemente marrón. En una zona, el marrón era mas oscuro. ¿Era allí donde uno bebía?
  El borde podía haberse manchado por el té o podía haberse manchado con los labios.

Mil grullas -Yasunari Kawabata-

Bonita descripción del esmalte shino





Para más información


Si a la cerámica utilitaria

En cierta ocasión, escuché una historia sobre una visita al cielo y al infierno. En ambos lugares el visitante vio a mucha gente sentada junto a una mesa en la que se habían dispuesto muchos manjares deliciosos. En su mano derecha, los comensales tenían atados palillos de un metro de largo, y su mano izquierda estaba atada a las sillas.
En el infierno, por mucho que estirasen sus brazos, los palillos resultaban tan largos que no podían llevarse la comida a la boca. Esto les hacía caer en la impaciencia, enmarañando sus manos y palillos de forma inextricable, desperdigando los manjares por doquier.
Sin embargo en el cielo la gente utilizaba delicadamente sus largos palillos para coger la comida favorita de los otros y dársela, y a su vez éstos eran alimentados por los demás. Todos ellos disfrutaban de su comida con armonía.
En esta Orilla o en la Otra Orilla, en el cielo y en el infierno, el problema sigue siendo exactamente el mismo. Lo importante es saber cómo se resulte, y esto depende de la actitud con que se responde.

Shundo Aoyama











¿Qué es "Wabi-Sabi"?


Nadie puede decir: "Soy humilde." Si dices:"Soy humilde", no lo eres. ¿Quién declara dicha humildad? La humildad no puede declararse. Si eres humilde, eres humilde; pero no puedes decirlo. No sólo no puedes decirlo, no puedes sentir que eres humilde, porque del sentimiento en sí, nacerá de nuevo el ego.
El arte del té -Osho-

El wabi-sabi es una emoción, y como tal, personal e intransferible.



La tierra roja de mi casa para los esmaltes del Aka rakú y Shinos

Chawan- Aka rakú

Plato de postre. Esmalte shino con tierra del bancal

"Un hombre que podría gozar durante toda su vida hirviendo y preparando agua para su té en el mismo recipiente; un hombre de corazón puro" Kawakita Michiaki.


Shinos en el horno anagama de Eric Soulé - Noviembre 2015-

La cerámica de "Shino" tomó su nombre del maestro del té Shino Shoshin, también vinculado con la secta Zen, que fue el primero en reconocer la belleza de estas cerámicas. Es un tipo de cerámicas rústicas, con un espeso barniz de color blanco cremoso. Tiene unos diseños en la parte exterior del objeto hechos con un gran sentido abstracto y decorados con óxidos de hierro, representando plantas, flores, etc… Además del barniz blanco cremoso, hay otros objetos de tonos grises,  ("nezumi-shino"), y otros tonos rojizos ("beni-shino") -Fernando Gª Gutiérrez-

El pasado mes de noviembre del 2015, fui invitada junto con otros ceramistas a poner unos yunomis en el horno anagrama de Eric Soulé en Francia.

Estos son los resultados de la cocción del anagrama y los resultados de mi horno de gas con la misma pasta refractaria, el mismo englobe y el mismo esmalte shino.

Para ver fotos de la cocción del anagrama de Eric pinchar en el siguiente enlace:




Horno de gas, reducción 1250ºC

Pueba de color del horno de gas, esmalte shino y engobe de titaneo

horno anagama, esmalte shino

horno anagama, esmalte shino

horno anagama, esmalte shino