Cocción TONGKAMA -Korea del Sur-


El sentido de la belleza. [...] El budismo, nos dota de los medios para una completa comprensión de la belleza. El sentido de la belleza nace cuando la oposición entre el sujeto y el objeto ha sido disuelta, cuando el sujeto llamado “yo” y el objeto llamado “ello” se disuelven en el ámbito de la no-dual totalidad, cuando ya no hay nadie al que transferirse por más tiempo o nada a lo que ser transferido. Ni el “yo” que se enfrenta al “ello” o el ello que se enfrenta al “yo” pueden alcanzar la realidad. Una verdadera conciencia de la belleza se puede encontrar donde la belleza observa la belleza, no donde el “yo” observa al “ello”. La relación “yo-ello” no puede revelar belleza en su totalidad, sino tan solo una pequeña parte de ella. El budismo zen usa la expresión kensh(見性), en la cual ken quiere decir “contemplando” y sh“naturaleza”; al verlas juntas sin embargo, las dos palabras no significan “contemplando la naturaleza” sino más bien “contemplando en la naturaleza de uno mismo”. En kenshel artista y su invitado no son dos conceptos distinguibles. -YANAGI SŌETSU-










Piezas para la cocción del tongkama (Korea del Sur)

Yanagi Sōetsu propone confiar en el “Otro Poder” de hecho quiere decir seguir la tradición, los métodos tradicionales, el uso de los materiales naturales tradicionales y el mantenimiento de las formas y diseños tradicionales . Esto significaba el total rechazo de todo aquello que la revolución industrial había traído a la producción artesanal moderna: mecanización, materias manufacturadas y nuevos diseños. Aquí, “tradición” es un sinónimo de la herencia budista. En palabras de Yanagi:

Tradición, la acumulación de la experiencia y la sabiduría de varias generaciones, lo que los budistas llaman el Poder Dado – un poder agregado que en todos los casos transciende a los individuos... Para el artesano, la tradición es al mismo tiempo el salvador y el benefactor. Cuando la sigue, la distinción entre los individuos con o sin talento no hace más que desaparecer: cualquier artesano puede producir indefectiblemente una maravillosa obra de arte. 






Bottles & Boxes


World Ceramic Art & Craft Biennale
Del 2-10 Septiembre 2017
Belgica

El cha-ire (caja) son generalmente recipientes pequeños con tapa que sirven para el té verde (Matcha) en la ceremonia del té y no son recipientes de almacenaje.
El anfitrión selecciona cuidadosamente los objetos para la ceremonia del té y como parte importante de los preparativos, coloca cuidadosamente el té matcha en una cha-ire.
El cha-ire esta entre los objetos que los huéspedes prestan atención.





Sombras de medianoche


La invención del color (Philip Ball)



¿Qué es el azul? El azul es lo invisible hecho visible. (…) No tiene dimensiones. El azul "esta" más allá de las dimensiones de las que articulan los demás colores.  Yves klein 

El azul da a los deán colores su vibración. Paul Klein

Qué bendición hay en lo azul. Nunca imaginé que lo azul pudiera ser tan azul. Vladimir Naborov

El azul tiene el poderío de un sentido profundo. (…) El azul es el típico color paradisíaco. Proporciona una sensación final de descanso. Cuando está a punto de hundirse en el negro, evoca un dolor que casi no es humano. Kandinsky

Donde viven los dragones


En el  local de Waki yacía, el tatuador, también reinaba la oscuridad…
     -Nací en el seno de una familia de bordadores, en el pueblo de Kyushu. Tengo mucha maña con la aguja. Entrené la vista y la mano en los gruesos terciopelos y brocados que vendíamos a familias de guerreros. En comparación la piel es un tejido ciertamente patético.
      asentimos como si nunca antes hubiéramos escuchado aquel exordio.
     -Salvo por un detalle .- Waki echó los hombros atrás y rodeó la mesita, sin dejar de mirarme-. ¡Los movimientos de la carne! ¡Sus incontables posibilidades! ¿Ves? Puedo trazar el cuerpo de un dragón sobre el hombro izquierdo de un hombre  y a lo largo de su brazo. -Hizo un amplio ademán con las manos-. Los redondeados músculos que hay sobre el omóplato se hinchan, al igual que el dragón. El agudo  hueso del codo se convierte en esa característica punta de flecha que es posible ver en el extremo de su cola…
La hija de dibujante (Katherine Govier)

Panel tel templo Kennin-ji

Panel del tempo Kennin-ji

Este dibujo conmemora el 800 aniversario de la fundación de Kenninji´s, mide 11,4m x 15,7 (108 tatamis) y esta dibujado con tinta de la más fina calidad en papel tradicional japones


 
Donde viven los dragones



Chawan con esmalte Tenmoku y esmalte nuke
Hecho en México en el taller "La realidad"-Febrero 2017-
125€ para España con gastos de envío incluidos




"20 internacional chawan expo" Miaolin-Taiwan

El té nos conecta con nuestro camino espirital y simboliza la mente para un feliz reposo.
La idea del té es el retorno hacia el vacío.
Fernando Gaitán

Del 15 del noviembre del 2016 al 12 de febrero del 2017, puedes visitar la 20 internacional chawan expo en Miaoli-Taiwan








Tetera

Hace mucho tiempo, tal y como he oído contar, en el templo de Morinji, en la provincia de Kotsuke, moraba un hombre santo.
Hay que mencionar tres cosas acerca de este hombre venerable. La primera que se concentraba en la meditación y la observancia de las formas y doctrinas. Era devoto de los Sagrados Sutras, y conocía hechos misteriosos y extraños.
La segunda que tenía un gusto exquisito, y nada le agradaba más que la antigua ceremonia ritual del té Cha-no-yu; y lo tercero es que se conocía bien las dos caras de una moneda y le encantaban las gangas.
No hubo nadie más contento que èl cuando se topó con una tetera antigua, abandonada herrumbrosa, sucia y medio olvidada en una esquina de una tenducha en un callejón de su pueblo.
-Un feo pedazo de metal viejo -le dijo el santon la tendero-. 
Pero valdra para hacer hervir mi humilde gota de agua en la noche. Te doy tres rin por ella.
Así lo hizo, y se llevó la tetera a casa, regocijándose del trato; ya que era de bronce, bien trabajada, ideal para el Cha-no-yu.
Un novicio limpió y lustró la tetera, quedando ésta reluciente y preciosa. El sacerdote miró y remiró por arriba y por abajo, inspección adentro, palpándola con sus dedos. Sonrió.
-!Una ganga! -rió-, !una ganaga! Y se frotó las manos.
Coloco la tetera encima de una caja cubierta con un paño violeta, y se la quedo mirando largo rato, hasta que al principio comenzo a frotsrse los ojos varias veces, terminando por cerrarlos del todo. Inclinó la cabeza y se quedo dormido.
Y entonces, deben creerme, sucedió algo fantástico. La tetera se movió, aunque no había ninguna mano cerca. Una mano peuda, con ojos brillantes asomaba por el cuello de la tetera. La tapa osciló arriba y abajo. Aparecieron cuatro patas peludas marrones y un espeso rabo. En un segundo la tetera se bajó de la caja y anduvo dando vueltas y mirando las cosas...

El cuento sigue, pero no lo voy a escribir todo, que es un poco largo
El niño que pintaba gatos (Lafcadio Hearn) ediciones del viento
Si te gustan los cuentos seguro que te gusta este libro 🙏.







Cursos de esmaltes en México-Febrero 2017

"Como ve, todos tenemos en nuestro interior los elementos necesarios para producir fósforo. Es más, déjeme decirle algo que a nadie le he confesado. Mi abuela tenia una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, no lo podemos encender solos, necesitamos, como en el experimento, oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender uno de los cerillos. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva exposición a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encender uno de ellos es lo que nutre de energía el alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillos se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo.
Como agua para chocolate (Laura Esquivel)

"Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir" 

Mi más profundo agradeciento a todos los participantes de los tres talleres