En casa de la maestra de té Kumada en la isla de Awaji-Japón

La "Ceremonia del té" se realiza, en términos generales, de este modo: el dueño de la casa, por medio de un gong metálico, anuncia el comienzo de la ceremonia. Es una práctica habitual dar cinco o siete golpes. Los invitados se levantan y escuchan atentamente los tañidos, desde la parte del jardín en que se encuentran. Se purifican en una pequeña fuente que hay a la entrada del jardín, y van pasando al cuarto del té. La entrada se realiza por medio de una puerta de casi medio metro de altura, llamada tujiri-agari, para tener que pasar casi arrastrándose y conseguir así el efecto de humillación que purifica el espíritu. Al llegar al Cha-shitsu admiran el adorno de flores (Ikebana) que está allí colocado en el Tokonoma (entrante en la pared, que es el sitio más importante de la habitación). También allí se encuentra colocado elKakemono o pintura colgante de la pared. El dueño de la casa, que es quien va a realizar la ceremonia, coloca una bandejita con pequeños dulces delante de los invitados. Después purifica con agua los utensilios del té; pone tres cucharadas de té en la taza (Chawan), toma agua caliente del recipiente en que se encuentra, y comienza a preparar el té. Cada gesto, cada movimiento está determinado y estudiado. Algunos de los primeros misioneros católicos, que llegaron a Japón en el siglo XVI, encontraron bastante parecido entre los gestos de esta ceremonia y los de la Misa.

 Cuando ya está hecho el té, el que lo ha preparado lo pone delante del primer invitado; éste lo recibe con grandes reverencias, lo eleva en sus manos, admira la taza (Chawan), y bebe un sorbo. Después de limpiar el borde con un pañuelo, pasa la taza al siguiente invitado, que repite los mismos gestos y bebe también un poco, hasta el último, que termina de beber todo el contenido de la taza. El último devuelve la taza al primero de los invitados, y éste lo entrega al que preparó el té. Después de que éste ha recogido todo, hace una reverencia en silencio para indicar que ha terminado la ceremonia. Los invitados abandonan la "Casa de té", mientras que el dueño de ella los ve alejarse.

Esta es una simplificación de los distintos pasos por los que se va realizando la ceremonia del té, hasta llegar al final. Todo se realiza en un absoluto silencio, que no es roto más que por el tintinear de la tapadera con la vasija del agua, el roce de la taza sobre el tatami del suelo, y el golpecito de la cucharilla que echa el té en polvo sobre la taza. Estos son los llamados "sonidos del té". Fuera de ellos, sólo se oye el viento que mueve los árboles en el jardín o el trino de algún pájaro. Estos mismos sonidos ayudan a "oír el silencio" que está en el ambiente de toda la ceremonia. Para tener una idea de cómo están determinados todos los detalles en esta ceremonia, llegan a numerarse hasta 37 pasos por los que va desarrollándose desde los preparativos del Cha-no-yu hasta la despedida de los invitados que hace el dueño de la casa de té desde el borde mismo de la construcción 

Fernando García Gutiérrez (el arte en Japón)

Hoy ha sido un día especial, la maestra de té Kumada nos ha invitado a una comida para ver los chawans de Akane y mios, al tiempo he recibido una pequeña lección para mis siguientes cursos.

Profundamente agradecida.